Anny, la mamadora
Una noche al
regresar del agotador trabajo. Anny todavía despierta, me
desconcierta. Soñoliento y cansado me quito la ropa y me meto a
la cama, ella acostada ya voltea a verme y –cosa rara no me
reclama la hora de llegar— su voz amorosa me pregunta si quiero
cenar, lo que quiero es dormir, pero sus insinuaciones no me
dejan lugar a dudas: Anny anda caliente, muy caliente. No hago
caso de sus mimos e intento acostarme de mi lado, el izquierdo,
pero ella amorosa se acurruca en mi y con voz melosa dice: "una
mamadita ¿sí?… sin compromiso, ¿si papi?" mientras su mano
derecha ya hurga dentro de mi trusa de algodón y juega con mi
pito dormido y flácido, y protesto: "pero si apenas ayer te di
verga… ¿quieres más?"; "sólo una mamadita… sin compromiso, no me
la metas si no quieres, sólo quiero mamar tantito… lo prometo,
solamente te la chupo poquito y ya… ¿sí?", dice con mirada
suplicante; resignado dejó que me bajé el calzón y quite de
encima las sábanas hasta dejarme desnudo, para luego ponerse
acostada entre mis piernas abiertas y jugar con mi pájaro que
duerme, flácido y encogido, y juega con él suavemente con sus
dedos mientras dice en voz baja: "es curioso tu pito, así como
esta… dormidito… tan chiquito, tan inofensivo… pero cuando está
caliente se pone grande, te crece… mucho… se convierte en una
vergota… grande… gruesa… sabrosa… dura… como me gustan… así,
poco a poco… crece tu pito… hummm" y pone sobre el glande el
anillo de sus labios golosos y empieza a mamar, primero lento,
lamiendo el tronco, con suavidad para luego poner su boca sobre
la punta del pito y presionar poco para bajar la piel del
prepucio y ya con el pito pelado, suspira, y poco a poco se va
tragando toda la verga, hasta que su nariz y su rostro quedan
pegados a mis vellos, luego se saca poco a poco el pito y vuelve
a tragar, así por minutos de increíble placer para ambos, y
alterna las mamadas con deliciosas lamidas en el glande, donde
titila delicadamente, y cuando siente que mi verga palpita se
detiene, sabe que ya estoy por eyacular, alza su rostro y me
mira con lascivia para musitar: "no sabes cuánto me gusta tu
verga!, tu leche es deliciosa, despierta a la puta que traigo
dentro, anda papi quiero tu leche, dame tus mocos en la boca" y
se vuelve a pegar a mamar con mayor ansiedad, con urgencia, sus
mamadas son más rápidas y furiosas, succiona con mayor fuerza
pero yo trato de contenerme y le pregunto: "¿te gusta mamar?,
¿mucho?, ¿a cuántos se las mamaste?, ¿con quién te iniciaste?";
con ansia se saca la verga de la boca para decir con lascivia:
"a mis novios, a todos les mamé la verga, me encantaba sentirlas
echar mocos en mi boca, se las mamaba porque ellos insistían en
cogerme y por eso mejor les mamaba el pito o los dejaba venirse
en mis nalgas, pero siempre me ha gustado la mamada, me encanta,
ahora contigo tengo verga a la hora que quiera para sacarte los
mocos y que me los eches a chorros en la boca, hummm, papacito
lindo, qué rica sabe tu pitote, los jugos son entre salados y
dulces, hummm, anda, dame mocos, vente ya papacito de mi vida.."
y vuelve a mamar con mayor fuerza, succionando con furia la
pinga que entra y sale de su boca golosa, por un momento se
detiene para decir: "agárrame del cabello y mueve mi cabeza
sobre tu pito, como si estuvieras violando mi boca, con fuerza,
con violencia", y vuelve a comerse toda la verga, hago lo que me
pide, con mis manos agarradas de su pelo la obligo a tragarse la
verga, haciendo que su boca choque con la base del pito y
jalando hacia atrás para sacársela, el placer se hace
insoportable e instantes después dejó que la leche corra, que la
verga palpite a pausas y le llene la boca de mocos, mientras
ella gime de placer pues además ha metido la mano bajo su
pantaleta negra para hacerse una chaqueta, minutos después
regresa de su letargo y me mira con lujuria para decir "¿fue
rico papacito?, ¿te gusto mi mamada?".
--"Humm, si, mamas
como los verdaderos ángeles, bueno, no se si los ángeles mamen,
pero tú la mamas con verdadero arte, ¿cómo aprendiste?".
--"Con mis novios,
ya te dije, no fueron muchos, más bien pocos, pero a todos les
saqué los mocos con la boca, si acaso fueron cinco o seis pues
me casé muy joven; con mi ex marido aprendí más, a él le
encantaba mamar y que se la mamara, y… la tenía muy grande… una
verga enorme!, pero era muy tonto para coger, pero a mi me
encantaba mamarsela, desde que éramos novios nos mamábamos,
hacíamos el 69, como no quería coger con él hasta casarnos,
pues… algo teníamos que hacer, pero a mis novios, a todos, les
mamé la verga, hasta me hice de fama, entre ellos se comentaba
que yo sabía mamar muy rico… además de… culear, a veces los
dejaba poner la verga entre mis nalgas, se venían en mis pompas,
luego ya con más confianza dejaba que la metieran, no toda,
nomás la cabecita en mi culo y así se venían rico, a mi también
me gustaba culear, ellos insistían en coger por la panocha, pero
no los dejaba, y no era por ser virgen, porque el quinto lo
perdí bien chiquita, pero no quería que supiera que yo ya había
cogido, por eso hacíamos sexo oral y a veces, por atrasito, con
alguno llegué coger por la pucha, pues la calentura, ya sabes,
¿no te dan celos que te cuente todo esto?", preguntó Anny.
--"Me excita saber
de tus puterías, pero ¿con quién fue tu primera mamada?".
--"Bueno… hay cosas
que no te he contado… verás… conoces a mi tío Rubén, hermano de
mi mamá y esposo de Teresa, ¿te acuerdas que te presenté con
ellos?, bueno… este…bueno… pues ya sabes, cuando empieza la
pubertad y todo eso, la enorme ansiedad que genera saber de
sexo, en hombres y en mujeres, el tío es apenas unos años mayor
que yo y… este… me extrañaba que mirada de forma rara, a veces
iba a la casa, luego de la escuela… y así empecé a notar que me
miraba de forma extraña, sobre todo cuando estábamos solos; una
tarde estábamos solos en la casa, noté que subió las escaleras y
me dijo: "ven… ven", moviendo su dedo, como invitándome a
seguirle, dudé en hacerlo pero la curiosidad fue más grande,
subí y lo encontré sentado en la cama de mi mamá, nos quedamos
mirando fijamente sin decir nada, y sin dejar de verme se empezó
a desabrochar el pantalón, entonces supe lo que iba a hacer y
quise irme pero me detuvo con la mano diciendo: "ven, espera, no
te vayas", me quedé de pie junto a la puerta viendo como se
sacaba el pito del pantalón, estaba muy excitado, lo tenía muy
erecto, y sin dejar de mirarme se la empezó a acariciar, yo
nunca había visto algo así y me sentía confundida, pero a la vez
excitada y ahí me quedé viendo como se masturbaba, cuando
terminó me sorprendí de la cantidad de semen, se vino muchísimo,
lo gozó mucho, toda su mano quedó embarrada de mocos… entonces
comprendí que habíamos hecho algo incorrecto, algo malo; en los
siguientes días quiso repetir el numerito pero lo evité hasta
que… otra tarde solos, volvió a subir las escaleras y a decirme
"ven… ven", yo no quería pero al final subí, de nuevo fue en la
recámara de mi madre, esa vez además de hacerse la paja estando
yo ahí me pidió: "¿me enseñas tu cosita?", no comprendí o no
quise comprender, pero me sentía caliente, apenas subí un poco
mi vestido y por un lado de mi panty le mostré mi sexo peludito,
así se chaqueteó más rico, según me dijo después… luego de eso
me empezó a gustar verlo hacerse la paja… hasta que… bueno…
este… me pidió que se la hiciera yo, fue mi primer chaqueta, a
mi tío, cuando se la toqué noté su dureza pero a la vez la
suavidad de la piel, se la pelé con suavidad hasta dejar la
cabeza pelona, él me fue guiando, yo no sabía que hacer, le
acariciaba suavemente el tronco, luego poco a poco más rápido
hasta que se vino, me llenó las manos de semen, se venía
muchísimo… de ahí a lo demás fue fácil… una tarde me pidió que
pusiera mi boca en su pito, me negué a hacerlo, me daba miedo,
sobre todo que fuera a eyacular en mi boca, siguió insistiendo y
no negándome, hasta que como sin querer se la empecé a besar,
nomás un poco, poniendo mi boca sobre la cabeza del pito, él
insistía en que abriera la boca y poco a poco fui cediendo, ya
tenía el glande metido en la boca, me pidió que lo chupara, lo
hice varias veces, parecía gustarle mucho, en eso sentí que la
verga palpitaba dentro de mi boca, entendí que iba a pasar y en
el momento en que me sacaba el pito sentí el chorro de mocos,
sentí asco y me quité, el pito siguió escupiendo semen y Rubén
suspirando, gozando de la mamada que le había hecho, a partir de
entonces lo seguimos haciendo, primero me mamaba él la panocha
luego se la mamaba yo, varias veces pues era muy caliente… ya
dejaba que se viniera en mi boca, me gustaba su semen…así hasta
que mi mamá empezó a sospechar, creo que nos vio en alguna
ocasión, nunca lo supe en realidad, pero Rubén poco a poco dejé
de ir a la casa, nos dejamos de ver, pero no porque él tuviera
miedo de que nos descubrieran mamando, sino porque el muy cabrón
se la andaba metiendo a otras primas… así aprendí a mamar,
tendría como 14 o 15 años, estaba yo chiquita, pero ya era buena
mamadora… ay papacito, nomás de contarte todo esto me calenté,
¿quieres una cogidita papy?, por el culito… ¿sí?".
Lo cierto es que su
relató había generado una generosa erección, nos miramos con
lujuria, luego se levantó por el tubo de gel lubricante y en
cuatro patas en la orilla de la cama se untó una generosa
porción de gel en el culo, luego con ambas manos se abrió las
nalgas y mirándome con deseo me dijo "anda papacito métemelo por
el culo, ponlo ahí, apúrate que ya quiero moquitos en la cola",
y me fui sobre ella apuntándole el pito sobre el renegrido
conunto de pliegues, lo tenía apretado, mantuve la presión sobre
el ojete e instantes después la verga traspasó el anillo de
pliegues, sentí la dolorosa sensación del culo sobre el glande,
pero se lo seguí metiendo, Anny se mordía los labios para
contener la dolorosa prenetración, jadeando, diciendo en voz
baja "aaayyyyy corazón mio, me destrozas el culo, despacio…
espera… hummm, despacio papacito que me partes en dos con tu
vergota, hummm, más, poco a poco, aaayyy no tan duro, hummm",
así hasta que tuvo todo el palo dentro, nos quedamos quietos por
segundos, luego nos empezamos a mover, primero lentamente, luego
más rápido cuando el culo se hizo flexible, íbamos a
contrapunto, Anny reculaba cuando yo arremetía, una de sus manos
jugaba sobre su panocha, masturbándose, hasta que me fue
imposible contener la venida y en el momento que mi verga le
empezó a llenar el culo su culo empezó a contraerse en espasmos
deliciosos, ella también se estaba viniendo entre gemidos, al
final cuando le saqué la verga su culo se quedó abierto, la
mujer pujó un poco y los mocos empezaron a escurrir de su culo
deforme, abierto, empapado de mocos. Luego fuimos al sanitario,
ella a cagar los restos de semen, yo a lavarme el pito; ella
miraba con atención como me lavaba el pito: "lávalo bien
papacito, puede quedarte caquita en la verga, bien lavado, con
mucho jabón y agua", y tenía razón, cuando pelé bien el pito los
restos de su excremento estaban en la base del glande, olía
bastante feo y ella se dio cuenta diciendo: "aayyy papacito me
da asco que me saques la caca, pero me gusta tanto que me lo
metas en el agujerito que hummm, se compenza el olor por el
placer que me provocas". Luego nos fuimos a dormir.
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